La vida en minúscula (fragmento)Alfred Polgar

La vida en minúscula (fragmento)

"-Dime, Bayo, ¿por qué dejas que un mono encorvado vestido de colorines se siente en tu pescuezo, te taladre los ijares con un hierro puntiagudo y te azote con la fusta?
-No preguntes tonterías, Alazán. Tiene que ser así.
-¿Por qué?
-Porque sí. Nosotros tenemos que dar hasta donde alcancen los pulmones, el corazón, los músculos y los nervios. Luchar y vencer, ése es el lema caballeril.
-¿Por qué debemos luchar y vencer?
-En primer lugar, por el premio; y en segundo por el honor.
-Pero no nos los llevamos nosotros, sino nuestros propietarios.
-Por eso, si somos buenos, los propietarios nos palmean la grupa. ¡Qué bien sienta esto a las ancas de un caballo fiel!
-¿Y qué se te ocurre cuando en medio de la carrera te quedas sin resuello y sientes que no das más de sí, desfalleces y estiras las cuatro patas?
-Entonces me digo: ¡aguanta! Y para aguantar recibo el acicate de las espuelas y la fusta.
-¿No has pensado nunca en tirar a tu jinete?
-¡Jamás! ¿Cómo puedes preguntar tal cosa? ¡Pongo el corazón y los cascos para el propietario y el jockey!
-¡Qué asco de cuadrúpedo! ¡Ni que tuvieras alma humana!
Bayo se aparta un poco de Alazán, alza el cuello, vuelve ligeramente la cabeza y le espeta con displicente indignación: ¡BOLCHEVIQUE! "



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