Historia general de los hechos de los castellanos en las islas... (fragmento)Andrés González de Barcia

Historia general de los hechos de los castellanos en las islas... (fragmento)

"Las nuevas Repúblicas Espirituales i Temporales de las Indias, se hallaban en estado, que convenía tratar, lo tocante a su gobierno, con mucho cuidado, i que como se vio en el tiempo, que Don Antonio de Mendoza había gobernado en Nueva-España, con facultad de Visorrei, era necesario regir los Reinos, i Provincias del Perú, con la misma autoridad. Y porque se ve cada Día, que vinos Hombres mejoran con los Cargos, i otros empeoran, deseando el Rey acertar en la elección de Visorrei, de manera, que quedase con satisfacción, que la había hecho buena, i que pudiese confiar, que gobernaría prudentemente tan importantes negocios, teniendo experiencia de lo bien que Don Luis de Velasco se había portado en todas las cosas de su servicio, que habían pasado por sus manos, i que sabía, que el buen Gobernador, había de ser tan vigilante, que oyese por muchos oídos, i tan fuerte, como sabio, discerniendo, con su ingenio, los peligros evitables, de los inevitables, pues justamente se llaman valerosos, los que estimando igualmente lo prospero, i lo contrario, no temen lo adverso, i siendo particular obligación de los Principies, que son la Cabeça, procurar buenos Ministros, que son sus manos, i que sean tales, que les adquieran reputación, como la perderían, siendo al contrario: i juzgando à Don Luis de Velasco, por Persona de bondad, benevolencia, i prudencia, con las cuales calidades, siempre apeteció lo bueno, i llevó à debida perfección lo que trató, hizo cuenta, que le nombraba para los dos Gobiernos de Nueva-España, i del Perú, porque en caso, que Don Antonio de Mendoza no pudiese, o no quisiese para, de Nueva-España, al Perú, había de ir Don Luis de Velasco: i porque para encargar tan grandes Oficios, i que tan lejos están, requieren doblada confianza, i que en las Personas en quien se han de proveer, concurran ilustreça de sangre, i experiencia de Guerra, i del Gobierno Político, como en el dicho Don Luis, siendo, como era, tal su capacidad, que respecto de las alteraciones del Perú, i por otras causas, había necesidad de Gobernadores de tan gran autoridad, como lo pedían Reinos nuevamente conquistados, i adquiridos, i que por esto, quedaba muy satisfecho de esta elección, pues entre lo demás, que de él confiaba, tenía por cierto, que sabría excusar a su Majestad muchos cuidados, para que pudiese llevar mejor los que se le ofrecían en Europa, porque no todo lo han de remitir los Ministros à los Príncipes. "


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