Don Amor volvió a Toledo (fragmento)Félix Urabayen

Don Amor volvió a Toledo (fragmento)

"Destila Toledo ese aroma enervante característico de las ciudades vetustas, que obra como un beleño sobre las voluntades, adormeciendo el espíritu y anquilosando el cuerpo. Un individuo normal que cruza por vez primera la Bisagra o Alcántara, si permanece tres meses en Toledo, ya no se mueve jamás. (...) El toledano ama la casa vieja y el panteón nuevo. Por lo demás, las dos ciudades son idénticas. El mismo reposo, la misma vida fragmentaria, parcial, sin otra actividad que la del gusano y sin que el cuerpo pueda cambiar jamás de postura. "


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