Los padres terribles (fragmento)Jean Cocteau

Los padres terribles (fragmento)

"LÉO (a GEORGES, que entra por el fondo, a la izquierda): ¿Sigue igual?
GEORGES: Igual
LÉO: No puedo quedarme en mi habitación; lo escucho a Michel todo el tiempo quejándose y golpeando el suelo.
LÉO: ¿Yvonne está con él?
GEORGES: Sí. Es asfixiante. No creía que fuera capaz de un dolor tan grande.
LÉO: Es la primera vez que se enamora y sufre.
GEORGES: Yo también sufro, pero como puedo controlarme, ¿a quién le importa…?
LÉO: Georges, nadie te comprende mejor y te compadece más que yo, pero no comparemos.
GEORGES: Pero él la tiene a Yvonne…
LÉO: ¡Por favor, Georges!
GEORGES: Sí, la tiene a Yvonne. No le habla, pero la abraza. Yvonne ganó: lo “recuperó”. ¡Recuperó a su hijo! Esas son sus únicas palabras. Yo le abrí el corazón, hice el esfuerzo de contarle todo, ¡y no demostró ni siquiera sorpresa! Solamente pensaba en Michel, en el peligro de que Michel pudiera enterarse de lo mío con Madeleine, en el cuidado que había que tener. A mí solamente me dijo: “Es tu castigo, Georges…, es tu castigo”. ¿No ves que estoy solo, Léo? ¡Ésa es la Yvonne que recuperé yo, la que me iba a ayudar a resistir el golpe!
LÉO: En cuanto al “castigo”, puede ser que Yvonne tenga razón.
GEORGES: ¡Ah, lo que faltaba! ¡Castigo! ¿Castigo por qué?
LÉO: Georges, me quedé a solas con Madeleine después de que ustedes se fueron. Hablamos.
GEORGES: ¿Y qué?
LÉO: Lo que hiciste fue terrible.
GEORGES: Repetirme eso.
LÉO: Te lo repito, Georges: lo que hiciste fue terrible.
GEORGES: ¿Cómo “lo que hice”? ¡Léo! Vos, vos me dijiste lo que tenía que hacer, vos ideaste todo…
LÉO: Te aconsejo que no repitas nunca más lo que acabas de decir. Que no repitas nunca más, aunque estés completamente solo, ni siquiera algo parecido a lo que acabas de decir.
GEORGES: ¡No-lo-puedo-creer!
LÉO: Esa frase se la escuché decir a ella. "



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