Haschisch (fragmento)Walter Benjamin

Haschisch (fragmento)

"Joël se presenta ante Benjamin hacia las diez y media. Antes ha dirigido, tras haber tomado, una asamblea en la Casa de Salud y en la discusión ha hablado sin trabas. Se promete un éxito muy escaso al no presentarse todavía a eso de las once ningún efecto perceptible. Se le antoja que está cambiado, aunque no lo esté para los que le observamos. La conversación parte de trabajos de Benjamin, y llega, como por sí misma, a cuestiones eróticas, esto es a documentos patológico-sexuales (colección de Magnus Hirschfeld). Benjamin enseña a Joël un álbum con reproducciones libres. Efecto: nulo. La conversación se queda en lo meramente científico.
Por el contrario, curiosas anticipaciones miméticas en Benjamin que, con una frecuencia sorprendente y a diferencia de Joël pierde el hilo de la conversación y quiere ofrecer fuego a Joël que está tomándose un bizcocho.
Después de las once, llamada a Fränkel que promete venir. Al observador se le antoja esta conversación ni más ni menos que como factor desencadenante de la embriaguez del haschisch. En el teléfono, primer ataque (moderado) de risa. Acabada la conversación, fuerte efecto espacial, siendo de notar: el teléfono no se encuentra en la habitación de Benjamin, sino en el piso de al lado; para llegar a la habitación referida hay que pasar por una tercera. Joël desea quedarse en la habitación en la que ha telefoneado, pero está muy inseguro y no se atreve a apoyarse en un cojín en el ángulo del sofá; ocupa el centro del sofá.
Ya antes, al pasar por la habitación de en medio, un don de observación acrecentado (en relación con el habitual de Benjamin que es aquí el único módulo de comparación). Ese cuarto de paso está lleno de tipos de escritura enmarcados. Joël descubre enseguida una tabla que da a conocer que se trata de una colección para la historia de la escritura. Y al volver por dicha habitación resulta aún más sorprendente: al respaldo de una silla está bien atado un globo violeta. Benjamin ni lo ve, Joel se asusta. El foco de luz que se encuentra ante el globo se le antoja a Joël en su interior como una lámpara violeta a la que llama "aparato". "



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