Estado de miedo (fragmento)Michael Crichton

Estado de miedo (fragmento)

"Desde la ancha ventana de la sala de estar, Evans miró la calle.
No vio nada excepto la verde superficie del Roxbury Park. Pese a que aún era temprano, ya había niños jugando y algunas niñeras chismorreaban en corrillos. No había la menor señal de vigilancia.
Todo parecía normal.
Sintiéndose observado, empezó a desabrocharse la camisa y se dio media vuelta. Fue a la ducha y dejó que los chorros de agua caliente lo aguijoneasen. Se miró los dedos de los pies, de un color morado oscuro, poco natural y preocupante. Los movió. Apenas los sentía, pero por lo demás parecían en buen estado.
Se secó y comprobó sus mensajes. Tenía una llamada de Janis preguntándole si estaba libre esa noche. Luego otra también de ella, que, nerviosa, le decía que su novio acababa de volver a la ciudad y estaría ocupada (lo cual significaba que no debía telefonearla). Había una llamada de Lisa, la ayudante de Herb Lowenstein, preguntándole dónde estaba. Lowenstein quería repasar ciertos documentos con él; era importante. Una llamada de Heather para avisarle de que Lowenstein lo buscaba. Una llamada de Marga Lane para decirle que seguía en el hospital y preguntarle por qué no la había llamado. Una llamada del concesionario de BMW cliente suyo para saber cuándo pasaría por su tienda.
Y unas diez llamadas sin mensaje. Muchas más que de costumbre.
Estas le produjeron un escalofrío.
Se vistió deprisa, con traje y corbata. Regresó a la sala de estar y, con cierta inquietud, encendió el televisor justo a tiempo de ver empezar las noticias locales. Se dirigía a la puerta cuando oyó: «Dos nuevos datos ponen de relieve una vez más los peligros del calentamiento del planeta. El primer estudio, realizado en Inglaterra, sostiene que el calentamiento del planeta está alterando literalmente la velocidad de rotación de la Tierra, reduciendo la duración de nuestro día».
Evans se volvió parar mirar. Vio a dos locutores, un hombre y una mujer. El hombre explicaba que más espectacular aún era un estudio que demostraba que el casquete de hielo de Groen1andia se fundiría por completo. Eso provocaría un aumento de seis metros y medio en el nivel del mar.
«¡Así que tendremos que despedimos de Malibú, supongo!», comentó el locutor alegremente. Por supuesto eso tardaría aún unos años en ocurrir. «Pero llegará ... a menos que cambiemos de hábitos.» "



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