La ninfa inconstante (fragmento)Guillermo Cabrera Infante

La ninfa inconstante (fragmento)

"Estela y yo estamos unidos en este libro, en esta página, en estas palabras que se suceden. Un abismo nos une: ella murió y yo vivo para escribir este libro. Nos salvará este paraíso, nos condenará este infierno: un libro, la vida. De verdad, verdugo nunca fue mi tarea más temida, y encontré entre las cenizas de mi amor su corazón intacto.
No fue un solo verano de felicidad sino un verano todo de miseria y furia y fuego. Fue un verano inolvidable pero no por razones obvias, sino porque lo recuerdo ahora como si sucediera ahora. No hay mayor dolor, dice Dante, que recordar el tiempo feliz en la desgracia. Pero ¿qué sucede cuando se recuerda la desgracia y no hay dolor sino el sabor del saber y la duda del amor no es peor que el desamor pero se parecen?
Todo lo que me mueve me conmueve, es asunto para este libro. No importa si ese todo es bajo y trivial —o tremendo. Sé mucho más de lo que sabía entonces, pero no soy más inteligente. Soy más cínico pero menos cruel. Lo que le hice a Estela tiene más importancia que lo que ella me hizo a mí —o lo que nos hicimos los dos a los dos. En cuanto al amor, es una de las formas que adopta la locura —o un catarro. Un día se descubrirá que no es más que un virus oportunista. Alguien, no tengo duda, encontrará una vacuna. Es decir, una suspensión de un microorganismo que produce inmunidad al estimular los anticuerpos. O contra cuerpos. Ese organismo en tres dimensiones que deja de ser un objeto o un cuerpo extraño para introducirse en todos los sentidos. O en el alma para animarnos. ¿Habrá alguien pensado algo alguna vez? Tal vez el Dante. Al dente. "



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