Mañana parda (fragmento)Franck Pavloff

Mañana parda (fragmento)

"Para los gatos ya sabía cómo iba la cosa. El mes pasado, tuve que deshacerme del mío, un gato de azotea que había tenido la mala idea de nacer blanco, con manchas negras. Es verdad que la superpoblación de los gatos se volvía insoportable y, después de lo que decían los científicos del Estado Nacional, era mejor conservar a los pardos. Sólo los pardos. Todas las pruebas de selección comprobaban que se adaptaban mejor a nuestra vida de ciudad, que sus camadas daban pocas crías y que comían mucho menos. Pero, bueno, un gato es un gato, y como era necesario solucionar el problema de una manera o de otra, venga, pues, el decreto que instauraba la supresión de los gatos que no fueran pardos. Las milicias de la ciudad distribuían gratuitamente bolitas de arsénico. Mezcladas con la comida, fulminaban a los gatos en un momento. Tuve el corazón oprimido, pero todo se olvida rápidamente.
Sin embargo, con los perros, eso sí me había sorprendido un poco más. No sé por qué, quizá porque son más grandes o porque son los mejores amigos del hombre como dicen. De cualquier forma, Charlie acababa de decírmelo tan naturalmente como yo lo había hecho con el asunto de mi gato, y tenía seguramente razón. Demasiada sensiblería no lleva a nada y, para el caso de los perros, es seguramente verdad que los pardos son más resistentes.
[...]
Esta mañana, Radio Parda ha confirmado la noticia. Charlie forma parte seguramente de las quinientas personas que detuvieron. El hecho de haber comprado recientemente a un animal pardo no lo habría cambiado de mentalidad, dijeron. “Haber tenido un perro o un gato no conforme, el tiempo que sea, es un delito.” El orador incluso añadió “injuria al Estado Nacional”. Y tomé nota de lo que dijo seguidamente. Aunque no se haya tenido personalmente un perro o un gato no conforme, pero alguien de la familia, un padre, un hermano, una prima por ejemplo, si tuvo uno, aunque fuera una vez en su vida, se arriesga uno mismo a tener graves problemas.
No sé adónde han llevado a Charlie. ¡Vaya!, ahora sí exageran. Esto es una locura. Y yo que me creía tranquilo con mi gato pardo. Por supuesto, si buscan antes, no terminarán de detener a propietarios de gatos y perros.
No he dormido toda la noche. Debimos de desconfiar de los pardos a partir de que nos impusieron su primera ley sobre los animales. Después de todo, mi gato era mío, como su perro era de Charlie, debimos haber dicho “no”. Resistir más, pero cómo. Todo pasa rápidamente, el trabajo, las preocupaciones diarias. Los otros también bajan los brazos para estar un poco tranquilos, ¿no?. "



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