Norte Grande (fragmento)Andrés Sabella

Norte Grande (fragmento)

"La pampa le concedió a Tito Soto una fisonomía de más; a primitiva de varón del Archipiélago, habíase adherido esta otra: de siervo de la puna.
Diez años de pampa. Cargador: sacos de cien kilos, de ciento diez kilos; su espina dorsal era de acero. Capataz de cuadrilla de cargadores: ahora, podría casarse y sonreír, por las tardes, desde su silleta familiar, a imaginarias bahías azulosas. Capataz "suelto": los pulmones se distendían gozosos, no volverían a calentarse con el sol y los cien kilos de los sacos; en la "cancha" sería sólo un ojo vigilante en el embarque del salitre.
Tito Soto en "Sur Lagunas" representaba la sobriedad. Su casita relucía, como una pequeña masa de luz. Su mujer poseía gracia y él veía en el fondo de sus ojos a los animales de oro de la felicidad. Solían pasar temporadas en Iquique y traían, luego, a la pampa, una fina provisión de susurros celestes.
Un día, llegó a "Sur Lagunas" una desastrosa cantante: su cabellera oxigenada daba risas al sol pampino. Relamida, breve, gritona. El teatrito, la noche de su estreno, la vitoreó de modo cordial. Esa mujer vaciaba en la monotonía de la Oficina un collar de sueños. Más que el canto, importaban los caminos de ilusión que de él se desprendían. Todos se achicaban debajo de aquella voz sin brillo, como debajo de una tibia lluvia de alas. Los hombres, merced a esta voz, sentían que los ojos adquirían una dimensión azul; las mujeres entendían la fragancia de aquellas noches de novela que entrevieran, trémulas, alguna vez, en su vida...
La cantante se llamaba Rita Persen. Sus gestos poblaban de curiosidad la vulgaridad de las pampinas. Usaba las polleras a la rodilla y sus medias despedían una luz maligna.
El éxito fue entero. Tito Soto y su mujer no asistieron al estreno. A la mañana siguiente, "Sur Lagunas" adoraba la voz de Rita Persen y era necesario no perder función: aquella hembra portaba un soplo de las ciudades, levantando la tierra que cerraba la ternura de los pampinos y la dejaba libre para recibir dulces mensajes. "



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