Historia del pensamiento filosófico y científico (fragmento)Giovanni Reale

Historia del pensamiento filosófico y científico (fragmento)

"Es verdad que, según la imagen que por regla general se tiene acerca de las cosas de este mundo, las ideas visuales y las ideas táctiles parecen fundirse entre sí con un lazo natural e indisoluble. No obstante, la reflexión gnoseológica está en condiciones de mostrarnos que un vínculo de esta clase no es natural, ni originario ni indisoluble. Como demostración de ello, Berkeley cita el caso -que Locke también había analizado, pero que aparece por primera vez en la óptica de Molyneuxdel ciego de nacimiento que, gracias a una operación, recobra la facultad de la vista. Este ciego, que antes de la operación, se había construido un mundo táctil, después de la operación, ¿será capaz de relacionar y vincular la impresión visual de un objeto con sus anteriores impresiones táctiles de ese mismo objeto? La respuesta a esa pregunta es negativa. ¿Qué semejanza, qué nexo existe entre las sensaciones de luz y de color, por un lado, y las sensaciones de resistencia y de presión por el otro? No hay ningún vínculo natural, objetivo y evidente, que asimile las sensaciones de un tipo con las sensaciones de otro. Únicamente la experiencia -esto es, el ejercicio y la costumbre- nos muestran la coexistencia continuada de las unas con las otras. La conexión entre los diferentes tipos de sensaciones no es una cuestión lógica u objetiva, sino un mero fruto de la experiencia. El alma humana es la que enlaza las sugerencias de los diversos contenidos de las distintas sensaciones. De este modo, el espíritu constituye cosas y configura objetos. En resumen, la coincidencia de las sensaciones táctiles con las visuales sólo se justifica por el ejercicio y la experiencia. Tanto unas como otras son signos de aquel lenguaje de la naturaleza que Dios dirige hacia los sentidos y el intelecto humano, para que el hombre aprenda a regular aquellas acciones suyas que son necesarias para la vida y que hacen que ésta no se vea sometida a la destrucción. La visión, por lo tanto, es un mecanismo que se halla en función de la vida y no es para nada un medio que demuestre la realidad del mundo externo. Para Berkeley «la realidad objetiva surge ante nosotros sólo en virtud de una interpretación de los signos sensibles, los únicos que nos son dados en un primer momento. Sólo después de haber establecido una determinada conexión entre las diversas clases de impresiones sensibles y una vez que las hayamos considerado en su recíproca dependencia, podrá decirse que se ha llevado a cabo el primer paso de la construcción de la realidad. "


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