Historia Antigua de Roma (fragmento) Dionisio de Halicarnaso

Historia Antigua de Roma (fragmento)

"Los restantes hechos guerreros y civiles de Rómulo que se mencionarían en un escrito histórico son los siguientes. Como en los alrededores de Roma vivían muchos pueblos numerosos y valientes en la guerra, quiso conciliar a los que no eran amigos de los romanos mediante matrimonios, lo que parecía a los antiguos el modo más seguro de amistad para quienes se aliaban. Al pensar que las ciudades no se unirían voluntariamente a ellos, que acababan de fundar en común la ciudad, no eran poderosos en riquezas, ni contaban con ninguna acción brillante, pero sin embargo cederían por la fuerza si no había además insolencia, tuvo la idea (que también aprobaba su abuelo Númitor) de hacer los matrimonios en masa mediante el rapto de doncellas. Tras decidir esto, hizo en primer lugar promesa a la divinidad que preside los proyectos secretos ** de realizar sacrificios y fiestas anuales si el intento le salía según sus planes.
A continuación presentó su proyecto al Senado, y una vez que ellos lo aprobaron, anunció la celebración de una fiesta y reunión religiosa en honor de Neptuno; mandó mensajeros a las ciudades cercanas convocando a quienes quisieran participar en la reunión y los juegos, pues iba a hacer todo tipo de juegos de caballos y hombres. Llegaron muchos extranjeros a la fiesta acompañados de sus mujeres e hijos, y después de realizar los sacrificios y juegos en honor de Neptuno, el último día en que debía clausurar la asamblea dio orden a los jóvenes, cuando él personalmente lanzase la señal, de raptar a las muchachas presentes en el espectáculo, cada uno a la que encontrase, conservarlas intactas aquella noche, y al día siguiente conducirlas ante él. Los jóvenes se dividieron en grupos, y cuando vieron izada la señal, se lanzaron al rapto de las vírgenes. Al punto se produjo la consternación y huida de los extranjeros, que temían algo peor. Al día siguiente las doncellas fueron llevadas ante Rómulo que las consoló de su desánimo diciendo que el rapto no se había producido como ultraje, sino con vistas al matrimonio, haciendo ver que era una antigua costumbre griega y el modo más distinguido de todos por los que se contraen los matrimonios para las mujeres, y les pidió que amasen a los maridos que les había dado la Fortuna.
Tras ello contó a las muchachas y halló que eran seiscientas ochenta y tres; escogió el mismo número de hombres solteros con quienes las unió según las costumbres locales de cada una, ratificando los matrimonios con la comunidad de fuego y agua, como todavía se lleva a cabo en nuestros días. "



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