Estudio acerca de Cervantes y el Quijote (fragmento)Eduardo Benot

Estudio acerca de Cervantes y el Quijote (fragmento)

"Nadie extraña, pues, que Cervantes hable por boca del canónigo, y en tal sentido sea simbólico este personaje; pero ya lo alegórico se hace muy duro de creer cuando al mismo canónigo se le da la representación de un clero tolerante e ilustrado, contrapuesta a la del cura Pedro Pérez, compadre del barbero, emblemas del poder temporal y de las rutinas. Y la extrañeza es tanto más espontanea, cuanto en los días de Don Quijote no existían las ideas expresadas por el Triángulo revolucionario francés, Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Existía sin duda el pueblo; pero no con la amplia idea que ahora representa de soberano y artífice de su propia regeneración. Había monarcas; pero la monarquía no significaba, como ahora, poder moderador que reina y no gobierna.
Era un hecho la Teocracia; pero no se había ni conseguido siquiera el deslinde hoy existente entre la doctrina religiosa y el gobierno clerical. Estas ideas son modernas, nuevas enteramente, propias sólo del actual período político-social; y no era posible personificar entonces lo que no había aún en las conciencias. Y he aquí la principal razón de la repugnancia que, en virtud de la filosofía de lo inconsciente, experimentan, más bien por intuición que por raciocinio, todos cuantos por primera vez oyen hablar del sentido exotérico del Quijote. Sin duda que a principios del siglo XVI se apetecerán mejoras: y ¿cómo no? ¿Cuándo el mundo ha estado bien constituidor -Cuándo la redención ha llegado hasta los siervos para decirles: «levantaos; ya tenéis libertad»? Sin duda había deseos de reformas; pero -cuántas?, ¿cuáles?, ¿en qué grado? Demos que Cervantes fuera un «demócrata convencido»; pero ¿cuál era su democracia?: ¿podría querer la democracia que se deriva de la declaración de los derechos del hombre? Concedamos que no viera con buenos ojos los procedimientos de la Inquisición; pero ¿quería abolirla?, ¿quería la libertad de cultos? Las Cortes de Cádiz abolieron el Tribunal de la fe, y, sin embargo, no decretaron la libertad de conciencia. Así, pues, no se ha hecho todo con declarar que hay sentido oculto en el Quijote, y que los actores de tan vasto escenario son personificaciones de grandes reformas: es preciso, además, definir con precisión esas reformas, tales como eran compatibles con aquella sociedad, poderoso engendro de la tiranía y el fanatismo. "



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