La ricahembra (fragmento)Aureliano Fernández-Guerra

La ricahembra (fragmento)

"Viejo. ¿Es mi presencia importuna?
Beltrán. Dios te guarde, buen Lorente. ¿Qué ocurre? ¿Tú por acá?
Viejo. He venido por mandato del ama.
Beltrán. Rezando está, y aún en salir tardará. Tienes que esperar un rato.
Viejo. ¡Paciencia!
Beltrán. Al fin has de hacer aquí noche.
Viejo. ¿En el castillo?
Beltrán. Es claro.
Viejo. No puede ser.
Beltrán. Pues hasta el amanecer no se levanta el rastrillo.
Viejo. ¡Aquí encerrado hasta el día! Necesita mi aflicción aire, campo.
Beltrán. ¡Bobería!
Viejo. ¿No sabes que mi agonía raya en desesperación?
Beltrán. ¡Desesperarse a tus años! Ellos mostrarte han debido con patentes desengaños, que es gran médico el olvido para irremediables daños. ¿Y Constanza halló consuelo? Más, ¿cómo aliviar su duelo? Y al fin tendrá que ser monja... ¡Qué lástima!... Sin lisonja, la pastora es como un cielo.
Pues matar al delincuente no es la mejor medicina. Piénsalo bien: se clemente. Quien pronto se determina, despacio al fin se arrepiente. ¿Qué dices?
Viejo. No digo nada.
Beltrán. Parece que estás difunto.
Viejo. Recordar me desagrada esa historia desgraciada.
Beltrán. Pues hablemos de otro asunto. Ya sabrás que comenzó la guerra.
Viejo. Ya lo sé.
Beltrán. Y di: ¿será larga?
Viejo. ¿Qué sé yo?
Beltrán. ¿Irán los de Astorga?
Viejo. Sí.
Beltrán. ¿Y los de Palencia?
Viejo. No.
Beltrán. Gente de tanto valer debe acudir la primera. Mucha sangre va a correr. Y, según tu parecer, ¿quién triunfará?
Viejo. El que Dios quiera.
Beltrán. ¿Y qué me dices de Antón?... (Pausa.) Estoy respuesta aguardando, ¿y callas como un hurón?
Viejo. Te respondo así: callando. "



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