Tierra adentro (fragmento)Angelina Muñiz Huberman
Tierra adentro (fragmento)

"Mis recuerdos de niñez van acompañados de una tenue y amable tranquilidad, de unas brumas suaves que dulcifican lo que quiere olvidarse y desdibujan melancólicamente lo que quiere recordarse.
Mi casa era grande, espaciosa, con muchas habitaciones, una escalera no muy larga y un balcón volado sobre el patio central. En las horas de la siesta abría subrepticiamente la puerta de mi cuarto y escapaba al patio. Era mi mejor momento. El silencio me pertenecía, el calor pesaba, la soledad me esclarecía. Podía jugar, a sabiendas de que nadie me observaba. Podía abstraerme de quienes siempre me estaban negando o prohibiendo algún quehacer.
Me entretenía observando el pequeño mundo de los insectos, o las hojas nuevas de las plantas, o sintiendo y sopesando en mi mano la tierra negra y fresca. Me imaginaba ser un guerrero famoso que conquistaba países extraños y lejanos. Una espada de madera era mi arma predilecta y la colgaba de mi cinturón. Cuando me enfrentaba a un dragón o a un ejército poderoso, la desenvainaba y siempre me llevaba al triunfo. A veces recibía una herida, y una princesa silenciosa me cuidaba con esmero. "



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