Piedra, papel, tijera (fragmento)Maxim Ósipov
Piedra, papel, tijera (fragmento)

"Soy maestro de lengua y literatura rusas, soltero y sin hijos. He vivido durante toda mi vida en nuestra ciudad, que es un hermoso lugar dotado de la triste belleza de la Rusia central y, si no nos fijamos en lo que ha hecho el hombre, un lugar muy hermoso. Aquí, al parecer, viviré para siempre: aquí he nacido y aquí moriré. Antes, durante mi juventud, esta idea me deprimía; ahora no.
[...]
Las mujeres surgían en su vida como blancos en un campo de tiro y enseguida ocupaban toda su atención.
Por poco tiempo, pero por entero. Tras lograr el éxito —ya se entiende cuál—, durante cierto tiempo prolongaba la relación, pero luego la rompía. Así funcionaban las cosas. Había leído en un libro americano que el amor era un power game, un juego de quién puede con quién. Sabe inglés lo suficiente como para leer libros de psicología: cómo alcanzar el éxito, cómo influir sobre los demás. Al principio, esos libros le fueron muy útiles.
Ahora los han traducido al ruso. Cuando se convertían en un recuerdo, sus amigas le resultaban más simpáticas de lo que eran en realidad; retenía lo más valioso de ellas: las curvas, las superficies, las líneas, y, claro está, la superación de las primeras resistencias, del miedo mutuo. Eso es lo que recordaba; sin embargo el desorden que habían traído consigo las mujeres desaparecía.
En cambio, con Lora no pasó lo mismo que con las otras y, en lugar de reconocer que esa partida la había perdido y seguir adelante —o bien, por el contrario, llegar a la conclusión de que el modelo de «quién puede con quién» no es universal y en el caso de Lora había fallado—, volver a ganar dinero, dedicarse al desarrollo personal y conocer a nuevas mujeres; en lugar de todo eso, allí estaba, sentado junto a la ventana abierta, disparando a las cornejas. "



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