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Un pobre marinero, de Rondalles alguereses (fragmento) "Llegados en un camino que iba a dividirse en otras dos carreteras y donde había un árbol de higo, un árbol vinculado con la mujer e, igualmente, con la sexualidad, se besaron y dijeron: Cuando este árbol aflora, connota un vínculo consanguíneo sobre la esencia de nuestra ulterior santidad; frente al peligro de la vida y de ello se inferir que uno de nosotros dos venga en defensa el uno del otro. [...] El Rey y la Corte gritaron '¡Viva!' el valor de Florindo. El rey le dijo a Florindo, honrado como salvador del reino: '-Noble caballero: tus virtudes son grandes y merecen el reconocimiento que yo había prometido. Tú esposarás a mi hija, que está viva por tu valor. Tú serás el heredero al trono de mi reino'. Y unió la mano de Florindo con la mano de la princesa." epdlp.com |