Las aventuras de Sumiyakist Q (fragmento)Yumiko Kurahashi
Las aventuras de Sumiyakist Q (fragmento)

"Aquí todo está permitido, ¿sabes? Supongo que se podría decir, como el profesor de teología, que si Dios no existe, entonces todo está permitido; pero aquí da igual si Dios existe o no, ya que uno es libre de hacer lo que quiera. La consecuencia de hacer uso de esta libertad es que la única libertad que uno no tiene es la de saber lo que está pasando.
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Cuanto más intentes eliminar estos factores perturbadores y accidentales, más se ensañarán contigo los que queden. Incluso suponiendo precipitadamente que llegues a una situación en la que puedas imponer las desventajas que imaginas que te permitirán lograr un empate, si ocurre algún percance antes de la meta —como que un perro se tuerza la pata y se caiga, o que dos perros colisionen—, entonces el empate se vuelve imposible de conseguir.
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«Proposiciones como "Me opongo a la guerra" o "Apoyo la guerra" son del mismo orden que proposiciones como "Amo a los perros" u "Odio a los perros", siendo filosofías vacías de índole metafísica... Si dijera que me opongo a la guerra, sin duda esto generaría una actitud emocional fija en ustedes hacia mí, pero no veo obligación alguna de participar en ese proceso. La guerra es la guerra, y lo único que podemos hacer es plantear diversas hipótesis que nos ayuden a tomar conciencia de ese hecho."



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