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La otra parte del mundo (fragmento) "Mario no se ha limitado a aprovecharse de la generosa hospitalidad de su amigo. Digamos que también ha colaborado en las labores de mantenimiento y limpieza de la casa. Ha barrido y fregado los días que no se ha presentado Wendy, la asistenta boliviana, si bien demostrando una evidente falta de costumbre y destreza, ha cortado el césped, y ha ido a comprar, solo o acompañado, cuando correspondía, sin que nadie tuviese que recordárselo y pagando de su bolsillo. Es lo menos que podía hacer. También ha comprado algunos detalles para la casa. Un jarrón de cristal rojo, por ejemplo, que ahora luce sobre la repisa de la chimenea del salón, tal vez el único hueco libre que quedaba en toda la vivienda; algunas plantas de interior, atendiendo a la debilidad que siente por las orquídeas; o una vieja placa de metal para decorar el lavabo, muy vintage, muy bonita, en la que puede leerse: hot baths, 25 c. soap & towel extra, y que ahora cuelga de la llave de paso del agua caliente en el baño de la planta de arriba. Un mes también da para hacer algo de turismo, y Mario ha tenido tiempo de recrearse con los paisajes y las vistas, las ruinas y los sorprendentes rincones que ofrecen lugares más o menos cercanos a Le Thor como Gordes, Roussillon o Arles. Pero, de nuevo, teniendo en cuenta su estado, ese desapego o apatía a los que se ha hecho referencia anteriormente, afirmar que ha disfrutado de todo ello, que ha resultado para él una experiencia gratificante y enriquecedora, sería faltar a la verdad. Ha hecho turismo, por decirlo sin ambages, porque tenía que hacerlo; como barrer o fregar." epdlp.com |