Mauki (fragmento), de Relatos de los Mares del Sur Jack London
Mauki (fragmento), de Relatos de los Mares del Sur

"Port Adams quedaba ahora a tres años y medio de distancia, así que una noche robó una canoa, se ocultó en los islotes del Estrecho de Manning, atravesó el paso y bordeó la costa oriental de Isabel hasta que, cuando había recorrido ya dos tercios del camino, le capturaron los blancos en la Laguna Merengue. A la semana huyó y se refugió en el bosque. El interior de Isabel estaba deshabitado. Los nativos eran hombres de agua salada, todos cristianos, que vivían en las costas, Los blancos ofrecieron por la captura de Mauki una recompensa de quinientos palitos de tabaco, y cada vez que éste se aventuraba a bajar a las playas para robar una canoa, los nativos de la costa le perseguían. Cuatro meses pasaron de esta manera hasta que los blancos elevaron la recompensa a mil palitos, y Mauki fue capturado y devuelto a Nueva Georgia y a la cuadrilla encargada de abrir caminos. Mil palitos de tabaco valían cincuenta dólares, y Mauki tenía que pagarlos, lo que significaba veinte meses más de trabajo. Port Adams se hallaba ya a cinco años de distancia.
Sentía ahora más nostalgia que nunca y no le atraía la idea de sentar la cabeza, portarse bien y trabajar durante cinco años para volver a su casa. A la siguiente intentona le descubrieron en el preciso momento en que se disponía a huir. Informaron del caso al señor Haveby, representante en la isla de la Compañía Jabonera Moongleam, y éste le declaró incorregible. La compañía poseía plantaciones a cientos de millas de distancia allende el mar, en las islas de Santa Cruz, donde iban a parar los impenitentes del archipiélago de las Salomón. Y allí mandaron a Maukí aunque nunca llegó a su destino. La goleta hizo escala en Santa Ana, y durante la noche Mauki escapó a nado a tierra firme, donde robó dos rifles y un cajón de tabaco y huyó en una canoa a San Cristóbal. Malaita quedaba al norte de aquella isla, a cincuenta o sesenta millas de distancia, pero a media travesía le sorprendió un huracán que le devolvió a Santa Ana, donde el comerciante a quien había robado le cargó de grilletes y le tuvo prisionero hasta que volvió la goleta de Santa Cruz. El comerciante recobró los dos rifles, pero el cajón de tabaco representó para Mauki doce meses más de trabajo. Los años que adeudaba ahora a la compañía eran seis.
En el camino de vuelta a Nueva Georgia, la goleta ancló en el Estrecho de Marau, situado al extremo sureste de Guadalcanal. Mauki nadó hasta la isla con las manos esposadas y se ocultó en el bosque. La goleta siguió su camino, pero el representante de la Moongleam en tierra firme ofreció mil palitos de tabaco en recompensa, y los habitantes del interior capturaron a Mauki, quien con este nuevo intento añadía un año y ocho meses más a su contrato. De nuevo, y antes de que llegara la goleta, logró huir, esta vez en un bote y acompañado de un cajón de tabaco sustraído al comerciante. Pero los vientos del noroeste le hicieron naufragar a la altura de Ugi, donde los indígenas cristianos le robaron el tabaco y le entregaron al representante de la Moongleam en la isla. El tabaco robado significaba un año más de trabajo, con lo cual eran ya ocho los que adeudaba a la compañía."



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