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La linterna mágica (fragmento) "Pasé un día en la cuna de Solidaridad, el astillero Lenin de Gdansk, después de que un estudiante encantador me condujera al interior, tras salvar un muro perimetral, pasar bajo una enorme tubería y rodear el casco oxidado de un ferry soviético, para evitar a los antidisturbios que habían bloqueado el astillero. En la sede del comité de huelga, me encontré con Lech Walesa. Iba ataviado con unos pantalones de rayas y unas zapatillas de estar por casa de cuero, y discutía con uno de sus principales asesores, el editor católico Tadeusz Mazowiecki, mientras medio comité se agolpaba a su alrededor. Mazowiecki intentaba persuadir a Walesa de que impusiera su autoridad en las negociaciones, pero este se negaba arteramente. «Panie Tadeuszu —respondió Walesa—, ¡tú eres el hombre de las negociaciones, tú eres el que sabe!». Pan Tadeusz le lanzó una mirada irónica, como diciendo: «¡Qué se puede hacer con un personaje como este!». Más tarde tuve ocasión de hablar con algunos trabajadores del grupo relativamente pequeño que se había arriesgado a ocupar el astillero. Uno de ellos resumió sus quejas con una observación concisa y nada trivial: «Cuarenta años de socialismo y todavía no hay papel higiénico». Cuando les deseé éxito, otro dijo, encogiéndose de hombros: «Quizá en treinta años…». Aquel era el ánimo que imperaba. Apenas treinta horas después, los huelguistas que quedaban en el recinto salieron marchando, cogidos del brazo." epdlp.com |