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El rostro oculto (fragmento) "Exactamente a las tres y media de una tarde de abril, no muy lejos de nuestros días —el año, para ser precisos, en que el hombre estaba a punto de dejar su huella en el suelo lunar—, como venía haciendo desde hacía varias semanas, Ernesto Finzi se bajó del Circolare en la parada de Via Merulana y partió en dirección a Via Ruggero Bonghi. (…) También he descrito otros barrios de Roma además de Parioli: el Aventino, Prati, el barrio de Nomentano, lugares a los que les doy mucha importancia. La Roma burguesa que describo no ha cambiado mucho; sus calles se han conservado en gran medida. El secreto de Roma es que preserva el tiempo; desde un punto de vista arqueológico, da la sensación de que el tiempo nunca muere, y eso es muy reconfortante. Las mujeres romanas son protagonistas de mis libros sin saberlo, porque me inspiraron profundamente. (…) Reconoció, en lo más profundo de su corazón, la oscuridad absoluta, la fuente misteriosa que ella escondía dentro de su cuerpo." epdlp.com |