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Genealogía "De heroica estirpe corsa desciendo; hay en mis venas sangre de montañés, de monjes y piratas; sólo mi madre, que era más suave que una nube, puso en mí viejo espíritu una azucena pálida. Por eso muchas veces frente a ti, soy como una garra dura y tremenda, como una enorme garra que al sólo suave roce de tu mano de seda se hace también de seda como tu mano blanca. Por eso mis pupilas se pierden en las sombras, y son frente a tus ojos, como aves solitarias volando más allá de la vida y de la muerte, más allá de los siglos más allá de la nada. Por eso soy a veces taciturno y doliente, y otras, ¡tu bien lo sabes! un puñado de infancia; y así como te lleno de besos y canciones, he abierto con mis uñas, en sueños tu garganta. Ya te lo dije un día: pesan en mí diez siglos de pasión y de muerte, de amor y de venganza; ¡No tiembles, pequeñuela, si alguna vez descubres en mis profundos ojos la sombra de mi raza! Por lo demás ya sabes: soy una cosa tiste, ¡bastante triste! Acaso siempre azucena pálida que en las noches profundas vuela hacia las estrellas, trémula de suspiros y luciente de lágrimas." epdlp.com |