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El idilio de Zúrich (fragmento) "Todo aquello estaba ahora destruido. Precisamente aquel Klopstock, que había provocado aquella transformación, la arrancaba de repente de las nubes celestiales para llevarla a la realidad, que se le presentaba como un enigmático y angustioso misterio. Y esta vez ella también se sentía culpable. ¿Acaso no había… cuando Klopstock…? ¿No había seguido a un hombre que amaba a otra mujer y cometido con ello una falta que ella misma había considerado indignante? ¿Y el propio Klopstock? ¿Cómo era posible que él, el poeta del sagrado poema, llevara una vida ligera y frívola? ¿O quizá, después de todo, las cosas no eran tan graves ni tan vergonzosas? ¿Era ella simplemente una criatura ingenua e inexperta? Y con ello volvía a cobrar fuerza su indignación; sostenía que había sufrido una amarga injusticia por su parte y no quería ceder de nuevo. Pero también el propio Klopstock, el ministro, había caído en su propia trampa. Comprendió que un espíritu rico y emprendedor no puede entregarse durante mucho tiempo, sin perturbaciones, a la felicidad terrenal, sino que una y otra vez debe ocuparse de sí mismo, eliminar tensiones y fricciones, reunir sus fuerzas indómitas y encauzar su lucha por el camino correcto. Era como si tuviera que dirigir hacia fuera su inquietud interior y, mediante una actividad incansable y cambiante, apartar durante el día, al menos, las cuestiones que no querían dejarlo en paz. Así, durante las siguientes semanas de verano, el jardinero de Bodmer solía visitarlo con frecuencia, y el poeta había logrado poco en lo concerniente a la perturbación de su sublime tranquilidad. Pero, al contrario, con su alegre naturaleza le abría una nueva y enojosa puerta; se permitía con gran placer observaciones mordaces sobre los amigos y enemigos de Klopstock, y se permitía expresiones ambiguas sobre el viaje por mar y el Zürcher Narrenschiff [nave de los locos de Zúrich] En fin, todo aquello estaba confuso y revuelto en su interior, y luchaba contra el combate que quizá toda alma noble debe librar alguna vez cuando el mundo fluye y uno debe enfrentarse a él. Nota del traductor. Zürcher Narrenschiff. Evocación satírica del famoso opúsculo de Sebastian Brant, La nave de los locos, fechada en 1494. Klopstock connota al célebre poeta Friedrich Gottlieb Klopstock (1724–1803) autor de Der Messias. Bodmer alude a Johann Jakob Bodmer (1698–1783), era escritor, crítico literario y profesor/erudito zuriqués. Fue quien invitó al joven Klopstock a Zúrich. La novela de Faesi supone una recreación irónica y humorística del encuentro entre dos concepciones de la poesía y de la vida. La seráfica de Bodmer y la epicúrea de Klopstock." epdlp.com |