Home | Literatura | Arte | Música | Arquitectura | Cine | Premios | Donativos E-Mail E-mail   Colaboraciones Textos   Disclaimer Disclaimer  
        
  : : : : : Ibn Tufayl : : : : :
  Ibn Tufayl

   (España, 1105?-1185)
Tufayl
  Pseudónimo de Abú Baker Muhammad ibn Abd al-Malik ibn Muhammad ibn Muhammad ibn Tufayl. Médico, filósofo, matemático y poeta hispano-árabe, nacido supuestamente en Uadi-Ash, actual Guadix (provincia de Granada, España), y muerto en el año 1185, en Marrakech (Marruecos). Abentofail fue el continuador de la obra filosófica emprendida por su maestro Avempace, al mismo tiempo que influyó poderosamente en el pensamiento filosófico de uno de los más grandes filósofos musulmanes de todos los tiempos, Averroes, del que fue contemporáneo y gran amigo. Dueño de una erudición impresionante, muy pronto su fama se extendió por todo el sur de la península Ibérica y del mundo musulmán en general. Disfrutó de la admiración y aprecio de la corte almohade, donde desempeñó el cargo de médico personal del emir Abú Yacub Yusuf entre los años 1163 a 1184. Gracias a su cargo en la corte, logró atraer a la misma a los sabios más ilustres de su época, entre ellos a Averroes (ibn Rush), al que el monarca almohade encargó, por consejo suyo, la redacción de un análisis claro y razonado de la obra de Aristóteles. Abentofail se planteó el mismo problema que su maestro Avempace, esto es, encontrar el camino ideal que permitiera al hombre llegar a unirse al Entendimiento Universal. No obstante, la gran originalidad de Abentofail consistió en haber edificado sobre este problema una verdadera novela filosófica, a la que tituló El Filósofo Autodidacta (Hayy ibn Yaqdán), y por la que pasó a la posteridad. De esta obra se hicieron enseguida bastantes traducciones: dos al egipcio; alemanas, de Pritins y Eïchhorn; tres inglesas, de Ockley, Ashwell y Keith; una hebrea a cargo de Moisés de Narbona; una holandesa; una francesa, de Léon Gauthier; una española, de Francisco Pons; y, finalmente, una al latín por E. Pococke, en el año 1671, quien cambió su título por el latino Philosophus autodidactus, variación perfectamente lógica por cuanto el protagonista de la novela, Hayy, a diferencia del Andremio de El Criticón, de Baltasar Gracián, obra de una estructura y finalidad muy similares, no tiene maestros, sino que se educa y descubre la verdad por sí mismo, sin ayuda de nadie.

Tras analizar las opiniones más importantes de los filósofos anteriores (Avempace, Algazal, Avicena y Alfarabí), Abentofail expone los descubrimientos que realiza el protagonista de su novela, Hayy, hasta alcanzar la unión con Dios. El protagonista, huérfano de padre y madre, es abandonado desde muy pequeño en una isla situada en el extremo occidental del mundo conocido, donde crece amamantado por la leche de una gacela. Absolutamente solo, Hayy supera los diversos períodos de su vida señalados por un sucesivo progreso de sus conocimientos. Partiendo de los conocimientos sensibles, llega gradualmente a darse cuenta de la unidad de los seres y a concebir las formas inteligibles, la primera de las cuales es la de "especie". Elevándose para concebir la unidad del mundo por medio de los conceptos de materia y forma, Hayy llega a reconocer un Ser Agente que perpetúa la existencia del mundo y lo pone en movimiento. Desde ese preciso instante, el único objetivo del protagonista será volver a ese Ser Supremo, para lo cual tratará de separarse de los sentidos materiales y de la imaginación para concentrar todo su pensamiento en la tarea de identificarse plenamente con Él, esto es, con Dios y su eternidad. En el grado más elevado de la contemplación, Hayy ve el reflejo directo de Dios en el universo. Finalmente, al llegar al éxtasis, ve cómo Dios se emana en las distintas esferas celestes y desciende a una multitud de seres humanos, algunos puros y salvados, otros impuros y condenados. Con esta novela filosófica, Abentofail expresó la actitud común a todos los filósofos musulmanes de la época de que por medio de la filosofía se podía llegar a las mismas conclusiones que utilizando la vía de la religión, pero siempre por distintos caminos: el de la investigación personal y el de la demostración empírica. Además, la novela presupone, y aquí radica la importancia de la misma, las doctrinas corrientes en la filosofía musulmana acerca del intelecto. El verdadero agente del conocimiento humano es el Entendimiento Universal, la última emanación del Ser Supremo. El intelecto humano o en potencia está dominado y dirigido por Aquél. Muchos especialistas opinan que buena parte de la obra del filósofo mallorquí Ramón Llull fueron inspiradas por los pensamientos de Abentofail.  © Carlos Herraiz García

Textos:


El Filósofo Autodidacta (fragmento)
copyright © 1998-2017, epdlp All rights reserved