Home | Literatura | Arte | Música | Arquitectura | Cine | Premios | Donativos E-Mail E-mail   Colaboraciones Textos   Disclaimer Disclaimer  
       Música - Todos los álbumes de la semana 
 
    
 

MUSICA
De la A a la Z
Por Epoca
Por Países
Por Obra
Cantantes
Intérpretes
Bailarines
Orquestas
Top Clásica
Operas
Teatros
Álbumes
 

   The Dining Rooms
   Lonesome Traveller (2011)

   27 MARZO 2017

   Dining Rooms son un dúo italiano compuesto por Stefano Ghittoni y Cesare Malfatti, ex miembro de la banda post-blues La Crus. Formados en 1998, al año siguiente editaron su primer trabajo, Subterranean Modern (1999), caraterizado por el uso de ritmos hip-hop y funk, bajo un manto de melancólicas guitarras. En el segundo, Numero Deux (2001), y ya con el sello Guidance Records de Chicago, penetraron en los sonidos atmosféricos del jazz y el soul minimalista. En Tre (2003) y en Ink (2007), consiguieron reunir a varios colaboradores de lujo que dieron realce y “carácter” al grupo, los vocalistas Sean Martin y Anna Clementi, el batería Leziero Rescigno, el bajista Marcello Testa y Vincent Dalschaert (piano), junto al talento de Maria Arena, autora de los videos que acompañan sus actuaciones. Lonesome Traveller (2011) y Do Hipsters Love Sun (Ra)? (2015), fueron sus últimos álbums. Stefano Ghittoni tiene un grupo paralelo llamado Double Beat, junto a Marco Rigamonti, orientado a la música africana, al funk y al house. Apasionados por el cine, y especialmente de la nouvelle vague francesa, The Dining Rooms, que también han editado algún disco con el nombre de Noorda, hacen trip hop, ambient y downtempo, todo eso reciclado y condimentado con gotas del jazz más actual. Atmósferas nocturnas, estética musical llena de energía e imaginación, serenatas de fragancia con sabor a club privado, una galería de emociones y sensaciones sin tregua que los ha convertido en el grupo de referencia del future jazz y de la escena post electrónica europea.  © epdlp




   Ojos de Brujo
   Bari (2002)

   20 MARZO 2017

   Ojos de Brujo fue la gran revelación del rock mestizo. Si nos sorprendieron con su primer álbum Vengue (Duende en caló, 2000), con su segundo trabajo Bari (Joya esencia y virtud en lengua gitana, 2002), hip-hop flamenco de gran frescura, nos atraparon definitivamente. El éxito de sus directos en toda Europa fue confirmando sus enormes posibilidades como banda. Ojos de Brujo mezclaban flamenco con hip-hop, funk, rap, reggae, son cubano y ragga. Estas influencias se fusionaban con canciones que partían de palos tradicionales del flamenco: tangos, colombianas, bulerías, tanguillos, etc, invitándote a descubrir con ellos la fuerza de un cajón flamenco, el peso de un bajo, el compás de la guitarra, los colores de la percusión latina y el soniquete de jaleos y palmas, junto a la rítmica voz del ragga, el scratching. Venidos de tierras distintas pero afincados en Barcelona, Ojos de Brujo estaba formado por Marina Abad (cantante), Ramón Giménez (guitarra), Juanlu (bajo), Dj Panko (scratching, samplers, guitarra y percusión), Max (percusión), Xavi Turull (percusión) y Sergio Ramos (percusión), con colaboraciones de otros músicos de bandas como Macaco y Dusminguet. Artistas que practican el mestizaje como forma de expresión, beben de todo y asimilan lo que vale para su propuesta, que aparte de original y combativa es todo un ejercicio musical. Para oír y a la vez remover conciencias aletargadas. Techari (Libre en caló, 2006) y Aocaná (Ahora en caló, 2009), fueron sus últimos ejercicios de virtuosismo. A partir de entonces los componentes del grupo han seguido carreras diferentes. La cantante Marina Abad, publicó en el año 2013 su primer álbum, Baile de las horas, con el nombre artístico de Marinah; mientras que tres de sus fundadores, Ramón Giménez, Dj Panko y Xavi Turull, junto a nuevos compañeros de viaje, editaron su primer trabajo Ryma (2012), con el nombre de Lenacay.  © epdlp




   Layo & Bushwacka
   Low Life (1998)

   13 MARZO 2017

   La historia de Layo & Bushwacka comenzó en el año 1988, una adolescencia en la que frecuentaban las fiestas acid de Clink Street o utilizaban piezas de música clásica para desarrollar en la escena hardcore. Con su espíritu ecléctico que daba forma a sus sesiones, bien en su hogar espiritual, el londinense The End, en una playa de Brasil o en los clubs más importantes de Ibiza o Argentina. Mientras Layo modifica sin compasión sonidos y frecuencias, Bushwacka machaca el crossfade, convirtiendo el indescriptible armamento breakbeat en un compulsivo collage de cortes y ritmos. Refugiados del underground, han pasado su tiempo apoyando el underground británico cuando los demás hacían oídos sordos. Layo Pashkin abriendo The End, un club con el propósito de descubrir nuevos valores a los vampiros nocturnos. Matthew "Bushwacka" Benjamin con su lucrativa carrera como Dj de raves, cogiendo de las nuevas corrientes del techno, tech-house, electro y breakbeat, forzándolos junto al blues, música clásica y bandas sonoras del último siglo para crear el nuevo sonido del siglo XXI. A mediados de los 90, cuando Layo and Bushwacka comenzaron su andadura juntos, la música dance estaba en proceso de cambio. La escena hardcore de la que Matthew había sido parte integral, ahora estaba cambiando hacia el drum&bass, mientras que los nuevos híbridos, más tarde etiquetados como tech-house y breakbeat, estaban emergiendo de los clubes como el The End. Matthew había creado su propio sello, Plank records, y creaba y pinchaba lo que él mismo definía como "buena música de calidad para salir y bailar", lo que más tarde sería el estilo Bushwacka. En 1998 Layo and Bushwacka editaron su primer disco Low Life, suave colección de electro, techno, underground, house y old skool breakbeat, pero filtrados a través del blues del delta y del dub reggae, creando un brillante disco de sonidos breakbeat atmosférico y downtempo. Los siguientes trabajos Night Works (2002) y Feels Closer (2006), muestran cómo su paleta de colores ha aumentado proporcionalmente al tamaño del lienzo utilizado. Como bien dicen los dos: "Les gustaría mucho más que el disco tuviera buenas críticas que el hecho de vender muchos discos. Algo que puedas escuchar dentro de unos años y que todavía conserve su dignidad y frescura".  © epdlp




   Mouth Music
   Seafaring Man (2001)

   06 MARZO 2017

   En la Escocia del siglo XVIII se hizo popular una tradición musical gaélica llamada “puirt a beul” (música vocal). Tenía un gran ritmo y no poseía letra, y las voces estaban formadas por vocales y sílabas fácilmente adaptables a varios ritmos y era interpretada para danzas. El ejemplo más palpable de ésta herencia es el grupo pop escocés Mouth Music. Radicados en Edimburgo, su música está basada en ésta tradición vocal, a la que se han añadido instrumentos eléctricos contemporáneos para crear un sonido nuevo y moderno. La banda, cuyo líder indiscutible es Martin Swan, ha tenido cambios en su estructura interna. Mouth Music (1990), su primer trabajo, tuvo la aportación de Talitha Mackenzie; los siguientes, Mo-di (1993) y Shorelife (1995), quizá los más vanguardistas, la contribución de Jackie Joyce (voz), Michaela Rowan (voz), Quee MacArthur (bajo), James Makintosh (batería) y Jeremy Black (percusión); y los tres últimos, Seafaring Man (2001), Scrape (2003) y The Order of Things (2005) de Martin Furey (violín). El proyecto de Mouth Music podríamos definirlo como gaélico-afro-pop, con un ligero parecido a Clannad (el primer grupo de la cantante Enya), y a los álbumes de Brian Eno y David Byrne, Bush of Ghosts y My Life, respectivamente. Sonido de raíces intensas, con la voz humana como protagonista de una tradición legendaria.  © epdlp




   Massive Attack
   100th Window (2003)

   27 FEBRERO 2017

   Massive Attack eran tres adolescentes de Bristol que, infectados por el gusanillo del hip hop montaron el sound system The Wild Bunch. Padrinos del trip-hop, Robert 3D del Naja, Grant "Daddy G" Marshall y Adrian “Mushroom” Vowles (que abandonó el grupo en 1999), habían editado 3 discos en 12 años. Eran tres tipos de la calle preocupados por el arte y la alienación urbana, que en 1991 sacaron su primer álbum, Blue lines, que se archiva en el apartado de clásicos. Protection (1994) fue el segundo y Mezanine (1998) el tercero. Massive Attack no sólo han forjado una carrera más que interesante, sino que también han, directa o indirectamente, impulsado otras, como las de Tricky, Nicolette, Portishead, por nombrar algunos. En 100th Window (2003) y Heligoland (2010), su cuarto y quinto álbum, su música cobra nitidez desde la primera hasta la última canción. Neil Davidge, cerebro multiusos que apareció en escena durante la gestación del Mezzanine, se ha convertido ahora en el fiel escudero de las nuevas aventuras sonoras de 3D, principal responsable del grupo en la actualidad. La música de Massive Attack es un sinuoso viaje por un mar de petróleo formado por paranoias, relaciones terminales e hiperrealismo depresivo. Música melancólica que transmite sentimientos ocultos.  © epdlp




   Lamb
   5 (2011)

   20 FEBRERO 2017

   Mientras Portishead y Massive Attack, emblemas del movimiento trip-hop, todavía no saben cómo salir de la oscuridad en la que se han metido, Lamb (los ingleses Louise Rhodes y Andy Barlow), han trabajado en silencio su receta para combinar los adrenalíticos sonidos del drum'n'bass con la serenidad del downtempo. Su dulce desesperación nos deja impávidos y sumidos en esa letanía que producen las cosas bellas y con sentimiento. Lamb (1996), Fear of Fours (1999), What Sound (2001), Between darkness & wonder (2003), 5 (2011) y Backspace Unwind (2014), son sus seis álbumes, cuyo fin último es formar parte de la enciclopedia del amor y la melancolía. El dúo Lamb no ha venido a cambiar el trip-hop o a inventar un nuevo estilo musical, sino a descubrir lo mejor de la belleza que se genera cuando hay pasión y entusiasmo por la música, y sobre todo cuando lo que más se quiere es reflejar estados de ánimo. Sus actuaciones en directo demuestran su virtuosismo como banda, en la que destaca la figura de Louise Rhodes (descalza y bebiendo té como una descosida), una voz llena de fuerza y compasión, que genera tranquilidad y desesperación. El sonido de Lamb explora la oscuridad salvaje, las conversaciones privadas intensas y cautivadoras que se convierten en poesía. Todo un recorrido por la fragilidad, tristeza y soledad humana.  © epdlp




   Joi
   One and One is One (1999)

   13 FEBRERO 2017

   Decía el poeta y dramaturgo Robinson Jeffers que para sobrevivir, las personas deben trascender su humanidad adoptando la estolidez de las piedras o la soledad de los halcones. Farook Shamsher ha podido sobrevivir a la pérdida de su hermano Haroon ocurrida en 1999, el mismo año de su debut discográfico como Joi y con el álbum One and One is One. Formados a mitad de la década de los ochenta, Farook y Haroon Shamsher, dos jóvenes bengalíes crecidos en el este de Londres, desarrollaron con el paso del tiempo uno de los estilos musicales más excitantes de los últimos años, el Bangla Sound System (fusión de dance music y ritmos asiáticos). En éste estilo fueron pioneros junto a Talvin Singh, Asian Dub Foundation y Transglobal Underground. Joi Sound System, como así se llamaron en sus comienzos, pasaron por algunos de los más famosos clubes y salas de conciertos de Londres como The End, Megatrípolis o The Ministry of Sound y en festivales como Womad o Tribal Gathering. Con su primer EP, “Desert Storm” consiguieron ser single del mes en la prestigiosa revista New Musical Express, lo que les llevó a ser teloneros del grupo Spiritualized en su gira británica. Ya sin Haroon Shamsher, su segundo trabajo de estudio, We Are Three (2000), un título inspirado en un poema del poeta Rumi, no hizo sino confirmar el éxito de su personal fusión de la música dance y hip hop con las formas más tradicionales de música asiática, incorporando a sus sonidos pregrabados voces, guitarras, sitars y mesas (instrumentos tradicionales hindús) y generando temas brutales que van desde el breakbeat al techno experimental. Joi lo forman actualmente, Farook Shamsher (teclados), Shahin Badar (voz), Keefe West (guitarra), Pasha Khan (batería) y Karim Dellali (percusión), amparados todos ellos por la inestimable colaboración del ingeniero de sonido británico Oliver Meacock. Los hermanos Shamsher compartían la misma pasión por la música, ese espíritu revolucionario que distingue a un filósofo de un rebelde propagandista. Sólo así se explica que Joi siga siendo un dúo, aunque Haroon Shamsher ya no esté entre nosotros.  © epdlp




   Jazzanova
   Of All The Things (2008)

   06 FEBRERO 2017

   El grupo Jazzanova editó su primer trabajo, un maxi-single titulado "Fedtimes Flight" en el año 1997. Con el devenir de los años y los sucesivos maxis, en los que entremezclaban covers y remixes con temas propios, la expectación por su álbum de debut crecía de modo exponencial. In Between (2002) fue el nuevo (y paradójicamente) álbum debut de Jazzanova. Un trabajo que implicó dos años de trabajo en estudio y mucha presión por la popularidad que habían brindado sus remezclas por todo el mundo. Muy en la línea musical de otros grandes monstruos de la fusión electrónica-jazzística-ambiental como De-Phazz o 4 Hero, su música predominantemente vocal, ritmos combinados de drum’n’bass y breakbeats interpretados como lo haría el mismísimo Alvin Queen, pianos y marimbas de ensueño, downtempo funky y coros envolventes. El colectivo conocido como Jazzanova, formado por elementos de muy distinta procedencia y cultura musical, Jürgen von Knoblauch, Alexander Barck, Claas Brieler, Stefan Leisering y Rosko Kretschmann, han conseguido convertirse en clásicos, en verdadero puntal de referencia de esto que ha dado en llamarse nu-jazz.  © epdlp




   Weekend Players
   Pursuit Of Happiness (2003)

   30 ENERO 2017

   Hace algún tiempo, el compositor y productor Andy Cato (Andrew Derek Cocup), que a pesar de no ir a ninguna escuela de música tocaba diversos instrumentos, incluidos el trombón, los teclados y el bajo, conoció al trompetista Tom Findlay y juntos montaron un club de baile. El éxito espectacular de sus sesiones en la sala, los llevó a crear su propio grupo musical, de igual nombre que el club, Groove Armada. Desde entonces Groove Armada ha exhibido una carrera de cinco álbumes, quizás con algunos altibajos, en los que han demostrado una sorprendente sinergia entre dos espíritus musicales afines. Por su parte Raquel Foster, una cantante de Nottingham con experiencia en los circuitos del jazz, ex - cantante del grupo Shod Collective y con una voz clónica de la cantante Sade, es el contrapunto adecuado a las composiciones de Andy Cato, uno de los productores de música electrónica más importantes del mundo. El debut del duo británico Weekend Players, Andy Cato y Raquel Foster, fué Pursuit Of Happiness (2003) y su segundo Weekend Players (2005). Los dos álbumes son un homenaje a la posteridad con letras mayúsculas, una especie de coctelera entre el jazz, el soul y la electrónica, un compendio de sonidos elegantes y bailables. Música disco del presente que sabe mirar al futuro sin complejos.  © epdlp




   Blu Mar Ten
   Empire State (2016)

   23 ENERO 2017

   Estar a la sombra de Daniel Williamson (LTJ Bukem) siempre es un motivo para dar rienda suelta a la creatividad y para sentirse protegidos por esa especie de halo mágico que el compositor y productor británico siempre ha tenido. Blu Mar Ten, Leo Wyndham y Chris Marigold, a los que luego se les unió, Michael Tognarelli, son unos privilegiados en ese aspecto, pues son los niños mimados del gran gurú y dueño del sello Good Locking Records. Aunque desde 1995 editaban pequeños trabajos y numerosas colaboraciones, no fue hasta el año 2002 cuando debutaron con su primer álbum, Producer (2002), el tercer disco de la serie homónima que ésta discográfica lanzaba al mercado y que llevó a ser reconocidos en el mercado mundial a gente como PFM (Mike Bolton), Tayla (Travis Edwards), Seba (Sebastian Ahrenberg), Big Bud (R. O'Reilly) y hasta el propio Bukem. En su segundo trabajo, The Six Million Names Of God (2003), continuaron esa línea marcada con paso firme, música arriesgada con poderosos ambientes electrónicos, largos desarrollos instrumentales y una rítmica contenida. Esa pequeña obra de ingeniería downbeat, tuvo las colaboraciones de prestigiosos productores británicos, Blame (720° Recordings/Charged), Nor Elle (Plastic City) y Fink (Ninja Tune), y era la antesala de metas más importantes que el trio británico llegaría a conseguir con sus siguientes trabajos, Black Water (2007), Natural History (2009), Love Is The Devil (2011), Famous Lost Words (2013) y Empire State (2016). Blu Mar Ten adopta el sonido, en el más estricto sentido paternal, volviendo al lugar de una niñez perdida para recuperar los recuerdos, una forma primitiva de construirse un refugio para defenderse del mundo exterior.  © epdlp




   Dreadzone
   Once Upon A Time (2005)

   16 ENERO 2017

   Dreadzone son un grupo inglés formado por Greg Roberts, Leo Williams y Tim Bran, los dos primeros ex componentes de BAD (Big Audio Dynamite), escisión de la banda de punk The Clash. Propietarios del club nocturno londinense Dubwiser, son un ejemplo luminoso de los magníficos resultados de unir la frialdad de los instrumentos electrónicos con el calor de sonidos como el reggae. Han publicado los siguientes álbumes de estudio, 360 Degrees (1993), Second Light (1995), Biological Radio (1997), Sound (2002), Once Upon A Time (2005), Eye On The Horizon (2010) y Escapades (2013). En ellos incorporan su arriesgada apuesta por un sonido espectacular, en ocasiones cercano a la worldmusic, junto a sonidos clásicos más sobrios, más oscuros y dramáticos que incitan al baile. La combinación abrasiva de batería, bajo y diversos instrumentos electrónicos, junto a influencias completamente sorprendentes y un nivel de superación estético sólo comparable a un lienzo a punto de ser plasmado, los convierte en un conjunto audaz que crea el dub más sofisticado que puedas escuchar. La representación máxima del baile como forma de vida, la realidad última de lo visible y lo invisible, el triunfo del ritmo sobre la razón.  © epdlp




   St. Germain
   St. Germain (2015)

   09 ENERO 2017

   El sabor de la nueva electrónica francesa tiene un nombre, St. Germain. Bajo éste sobrenombre se esconde la personalidad del productor y compositor Ludovic Navarre, padre de la escena dance-electrónica gala, con exponentes como Daft Punk, Air, Dimitri from Paris, Laurent Garnier, Cassius y Demon. Empezó pinchando en las fiestas de sus colegas y compuso sus primeros temas con un amigo, Guy Rabiller, bajo el nombre de Sub System. A éste siguieron otros seudónimos, D.S., Deep Contest, Deepside, Hexagone y Modus Vivendi. Ya entonces su máxima aspiración era no parecerse a los demás. Su primer disco, Boulevard (Mejor disco del año en Inglaterra, 1995) fue muy bien recibido por la crítica y por el público, aunque su espíritu insatisfecho le llevó a cansarse de las restricciones rítmicas del house y de la electrónica en general y comenzó a buscar un acercamiento más humano a la música. Esa meta la logró con su segundo trabajo, Tourist, uno de los discos más celebrados del año 2000, y en el que tiene como cómplices a Pascal Ohse (trompeta), Edouard Labor (saxo y flauta), Alexandre Destrez (teclados), Idrissa Diop (batería), Ernest Ranglin (guitarra) y Edmondo Carneiro (percusión). Fundador del sello F Communications en 1994 y creador de lo que se ha dado en llamar "French Touch" de la música francesa, su música de fusión la obtiene mediante una hábil y cuidadosa mezcla de techno con jazz y blues, ambient, house y dub. Después de quince años, Ludovic Navarre edita un nuevo álbum con su sobrenombre. St. Germain (2015), es un viaje al continente africano, apoyado en la guitarra y el n'goni, instrumento de cuerdas del oeste africano, de Guimba Kouyate, una de las revelaciones de la música de Mali, que formó parte del África Express de Damon Albarn. Ludovic Navarre ejecuta una música de alta calidad, cadenciosa y fresca, que nos descubre a un músico que creando un género musical híbrido, nos describe el camino a seguir, como el faro que marca el rumbo de los barcos.  © epdlp




   Adrian Crowley
   Some Blue Morning (2014)

   02 ENERO 2017

   Adrian Crowley, es un cantante y compositor de origen maltés afincado en Irlanda. Comenzó su carrera con 25 años y desde entonces había editado seis álbumes de estudio, A Strange Kind (1999), When You Are Here You Are Family (2001), A Northern Country (2004), Long Distance Swimmer (2007), Season Of The Sparks (2009) y I See Three Birds Flying (2012). Su música se inspira en el mejor folk tradicional irlandés, una capacidad para tocar todos los instrumentos y sobre todo por ser poseedor de una voz privilegiada a la altura de los mejores crooners como Bill Callahan, Leonard Cohen, Nick Drake, Andrew Bird o Howe Gelb, cantante de Giant Sand. Considerarlo como uno de los mejores cantautores y narradores de la escena musical actual no sería descabellado, pues su tesitura de barítono se ve acompañada de unos arreglos de cuerda poderosos. Sus discos se convierten en el mejor lugar de reposo y descanso. Sus canciones son melancólicas con una estudiadísima instrumentación, lo que les da ese aire de clasicismo con toques de contemporaneidad. Su último trabajo, Some Blue Morning (2014), que está acompañado como siempre por el dúo de cuerda y compositores experimentales de Londres, Geese, está considerado por la crítica como el mejor de su carrera, y en él vuelve a demostrar que su música pervive en un bosque prodigioso que funciona como una maquinaria perfecta, quizá la de su avión con el que admira la imperfección del mundo y se pregunta si vivir es suficiente.  © epdlp




<<< 2017  2016  2015  2014  2013  2012  2011  2010  2009  2008  2007  2006  2005  2004  2003 >>>

<<< De la A la Z   Por Época >>>


copyright © 1998-2017, epdlp All rights reserved